sábado, marzo 12, 2005

A menudo los hijos se nos parecen...


¿Qué muestra "Machuca"? Más allá de aspectos políticos y sociales que creo están bien reflejados y tratados con una perspectiva no demasiado panfletaria, lo que más me impresionó fue la capacidad de los guionistas de retratar el complejo mundo de los niños que están siendo abandonados por la infancia y en esa medida comienzan a percatarse de los horrores de la realidad en que viven los adultos. No lo digo sólo por las circunstancias terribles que nuestro país vivió en ese tiempo, sino también por la desgarrada relación de Gonzalo con su madre y por el aterrizaje forzoso de este en un mundo desconocido hasta entonces, como es el de la pobreza extrema: esa escena del baño en que se encuentra con la mierda en sentido literal y figurado, es escatológicamente reveladora.


La crueldad de los compañeros de Machuca hacia los que no son como ellos, la agitación social en las calles, la insensibilidad de unos seres humanos hacia la miseria en que viven otros, la violencia ejercida post golpe por los militares sobre los sacerdotes y alumnos del colegio, palidecen a mi juicio frente a la ternura de la relación -imposible de sostener en el tiempo- de Gonzalo con Machuca y con la prima de este.

Y entonces, en un instante trágico, todo se astilla. Como un cristal que cae al suelo, la niña se desploma atravesada por la bala insensata de uno de su misma clase y simultáneamente se rompe el lazo entre Gonzalo y su amigo. Eso queda rubricado magistralmente en el grito del niño al militar que lo quiere subir al camión con el resto de los pobladores: ¡MÍREME! Ahí está dicho todo: yo no soy de aquí, es tan evidente que basta con mirarme para saberlo.

In vino

Lo que le dice el borracho a Machuca es la cruel verdad: estás equivocado si pretendes ser igual a Gonzalo, porque, aunque estudien en el mismo colegio, él pertenece a otro mundo, al que tú sólo puedes acceder en forma subordinada, limpiando sus baños. Además, a medida que transcurra el tiempo, él irá surgiendo y tú seguirás en lo mismo, sumergido en una miseria sin horizontes ni final. Dixit.

et in ira

La reacción de la madre de Gonzalo cuando recibe un golpe de la prima de Machuca, a quien estaba intentando defender, es una brusca vuelta a la realidad. Esa retahíla de insultos y descalificaciones que brotan espontáneamente de su boca, pone de manifiesto que la pretendida sensibilidad de esa mujer no es más que un delgado barniz que se desvanece, nunca mejor dicho, de un golpe, para dejar aflorar el odio y el desprecio que le inspira no sólo la muchacha, sino sobre todo la amenaza que esta representa para su tranquilidad "burguesa".

Example

et in puero, veritas
...

"Los niños dicen la verdad, ¿no?" -le pregunta con el cinismo que sólo la pobreza y la calle pueden dar, Silvana a Gonzalo.


La verdad es que ese dicho romano es una tontería como tantas otras y ni los niños ni los adultos se salvan de la quema: ese es el desolador trasfondo de "Machuca". Somos lisiados mentales que moldeamos las mentes de nuestros hijos en el maniqueísmo barato de los comics, en el que los buenos son muy buenos, usan capa y van de blanco y los malos son unos villanos que a veces se sacan el uniforme (de malos) y se ponen un traje negro.

Example

Como dice la canción de Serrat:

A menudo los hijos se nos parecen:
así nos dan la primera satisfacción.

2 comentarios:

Ninovska dijo...

Me has hecho volver a tener en mi retina las imágenes de esta película tan hermosa. Aunque han pasado varios meses desde que la vi, sigue estando viva en mi memoria. Muy buena crítica, Xenon

Xenon dijo...

En realidad, no pretende ser una "crítica", sólo una reflexión a partir de la película -que vi, porque tú me la recomendaste- sobre la pequeñez humana, que desgraciadamente todos compartimos, aunque en grados diferentes (por fortuna).

Un beso, Ninovska.